Como dice mi linda Shakis – las mujeres no lloran las mujeres facturan.
Fuera de broma y saliendo de feminísmos extremos, mirémonos a nosotras mismas y dejemos atrás esas costumbres de antaño que nos anulan y quitan armas para tomar mejores elecciones para nosotras o nuestras familias en la parte económica.
No necesariamente tenemos que voltear a la parte económica por necesidad de dinero, sino por que la vida es una montaña rusa, a veces estamos arriba, otras abajo y para ambas necesitamos lana para estar bien y afrontar las adversidades.

Seamos conscientes de la importancia de la independencia económica elijamos lo que elijamos como propia realización, ser mamás o no, casadas o no, empresarias o no. O simplemente si elegimos separarnos de nuestra relación porque ya no quiero estar o que nuestros caminos se dirigen a direcciones opuestas. Es tener las armas para movernos.
Hoy hemos evolucionado y hemos comenzado a dejar atrás las historias contadas de nuestro príncipe que nos rescata, nos besa sin conocernos y ¡ZAZ! te casas y que nos mantenga por el resto de nuestras vidas por los siglos de los siglos. Mientras que en el transcurso de la vida nos vamos anulando como personitas individuales que lo único que queríamos era compartir con otra nuestra vida y tener una linda familia.
¡Y pobres aquellas que no se casaron y ya no fueron rescatadas! O aquellas que casadas tienen que trabajar o no trabajan y allí se tienen que quedar.
No podemos perder de vista que rescatadas o no la vida nos puede dar un vuelco y ponernos de cabeza si no estamos preparadas. Y justo en este tema me vienen a la mente dos historias que pueden ejemplificar la importancia de procurarnos a nosotras mismas.
¡Recuerdo uno de los primeros proyectos de ahorro que ofrecí a una amiga. Ella casada, su esposo bien posicionado en la empresa en la que trabajaba. Así que trabajamos en un plan de ahorro para ella, en lo que le hacía ilusión compartir con su familia – poder llevarlos a Disney y a EPCOT. El simple hecho de sentir que ella con su esfuerzo lograra este viaje, la empoderó y le hizo entender que hoy fue por un viaje.
Esta parte fue linda de la historia, pero…. ¡BAM! Años más tarde la empresa se vio en una época difícil y tuvo que hacer recortes. Su plan de ahorro ya llevaba bastante tiempo pero le otorgaba un ahorro cada X tiempo. Gracias a ese plan, nuevamente salió al quite y pudo apoyar en casa en el tiempo que su esposo requirió para volver a colocarse.

Gracias a que ella eligió preocuparse por su propia planeación tuvo la oportunidad de ser pareja y otorgar este ahorro que ella había hecho para llevar adelante a su familia en este bache y disfrutarlo en en otro momento en Disney.
Gracias a estas dos etapas que vivió, visualizo las dos caras de la moneda, con o sin problemas una planeación financiera como proyecto es indispensable porque la vida nunca sabemos a dónde nos va a llevar.
¡Hazte visible, planea para ti y por ti, nosotros te ayudamos! En AP-CD asesoría patrimonial te ayudamos.
Por Maria José Doblado Soto