Educar financieramente a nuestros hijos desde que son pequeños es poco común, sin embargo, hoy por hoy resulta indispensable.

Culturalmente nos cuesta hablar del dinero así como cuestionarnos sobre él, pero muchas veces perdemos de vista lo fundamental que es éste tema para el futuro de nuestros hijos, justificando con nuestras creencias que hablar de dinero es de mal gusto.
Piénsalo, si habláramos del tema sería una manera de romper con las malas experiencias que nos dejan estos derroches de dinero para sentirnos bien y toparnos con pared a futuro por no haber ahorrado o invertido adecuadamente, es por eso que aquí te damos algunos tips para comenzar a inculcar esta cultura financiera a tus peques.
1) El costo de ganar dinero – Platicar con nuestros pequeños sobre el esfuerzo que implica para mamá o papá llevar el dinero a casa y así poder pedir una pizza, o ir al cine, comprar un juguete o los tenis de moda, son un buen punto de partida para explicar a nuestros hijos de dónde proviene el dinero. Recuerdo que de pequeña cuando acompañaba a mi padre al banco y que aquel señor tan amable del mostrador le daba el dinero con solo pedírselo pensaba…. ¡mmmmm… qué cool! solo vienes al banco lo pides y ya está. Mi padre me miraba con ternura para decirme: “¿Crees que realmente me lo regalan?”, y sonriendo continuaba: “No, trabajo todo el día para tener dinero”. Esta plática puede ser muy sencilla por ejemplo preguntándoles si saben ¿Qué hace papá o mamá en su trabajo? y ¿para qué imaginan que trabajan? ¿Si requiere o no un esfuerzo?, esto les dará un panorama más real de cómo es que papá y mamá llevan dinero a casa.
2) Si a tus hijos sueles darles domingo o mesada, el motivarles para que guarden un porcentaje de este ingreso a un plazo más largo es un buen incentivo para que comiencen a tener ese chip del ahorro, y de lo fundamental que es el tiempo Vs el dinero. Para que en el momento en que comience su vida laboral ya lleven en su ADN este buen hábito de conservar.
3) ¿Para qué? Un buen ejercicio en conjunto con tu peque o tus peques, sería planear una meta para ese ahorro. Por ejemplo: un videojuego, unos patines, o algún objeto de mayor valor que implique un esfuerzo con un tiempo de ahorro específico. La idea es ir buscando metas cada vez más ambiciosas de ahorro, tal vez la primera de 1 mes, después de 2 y así, con el fin de hacerle ver que a mayor plazo, mayor la recompensa. Esto le hará ver los beneficios del tiempo Vs el dinero.
4) Entendiendo los conceptos básicos de ahorro para llegar a la meta, podrías incentivarles ofreciendo algún trabajo sencillo en casa que sea remunerado para dos cosas. A) Hacerles entender el concepto de trabajo y remuneración B) Alternativas para llegar más rápido a su meta, ya sea buscando alternativas de trabajo remunerado para aumentar esos ingresos o ahorrando su domingo.

Pueden ser actividades sencillas de acuerdo a su edad como sacar al perro y darle de comer u organizar su cuarto, ayudar a lavar los trastes, etc., o incluso si son adolescentes, invítalos a trabajar contigo y a hacer labores sencillas que lo hagan darse cuenta de lo que implica un trabajo.
Con estos ejercicios podrás sembrar en tus hijos las bases financieras para sus metas futuras.
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